Atenas, Ciudad cosmopolita, mezcla de distintas culturas y gentes que a través de los tiempos dejaron sus huellas. La visita de Atenas por sí sola es un motivo para el viaje a Grecia.

Es el primer movimiento revolucionario del siglo. Está formado por un grupo de pintores que durante un tiempo comparten las mismas ideas:
Rebeldía hacia el arte oficial burgués.
Admiración por la pintura de Gauguin y Van Gogh, basado en el uso arbitrario de colores muy vivos.
El líder de este movimiento es Matisse.
Simplifica el modelo transformando sus formas en zonas de color que no suelen coincidir con su forma real en la naturaleza.
En grandes composiciones mezcla el desenfreno cromático con los ritmos curvilíneos del Art Nouveau y el arabesco musulmán.
A aprtir de 1906, tras el Fauvismo, se empezó a imponer la estética cubista, retornando a la vía geométrica iniciada anteriormente por Cézanne.
Este movimiento se caracteriza por la descomposición de la imagen en estructuras poliédricas que reflejan simultáneamente varios puntos de vista. Es decir, reduce la figura, el espacio y el paisaje a cubos.
Supone una ruptura con las convenciones plásticas tradicionales.
Esta revolución estética fue liderada por Picaso.
Revela el lado pesimista de la vida generado por las circunstancias históricas del momento. La cara oculta de la modernización, la alineación, el aislamiento, la masificación, se hizo patente en las grandes ciudades y los artistas, creyeron que debían captar los sentimientos más íntimos del ser humano. La angustia existencial es el principal motor de su estética.
Surgido en Italia, fue un movimiento de vanguardia fascinado por los nuevos mitos de la sociedad del siglo XX: la velocidad y la maquina. Sus principales representantes plásticos fueron Gicomo Balla, Umberto Boccioni, Carlo Carrá, Luigi Russolo.